Perdiendo el tiempo

Perdiendo el tiempo
Perdiendo el tiempo

Instalación bidimensional (hojas secas cosidas con hilo de algodón) 1,3 x 3,7 metros 2020

press to zoom
Perdiendo el tiempo
Perdiendo el tiempo

Instalación bidimensional (hojas secas cosidas con hilo de algodón) 1,3 x 3,7 metros 2020

press to zoom
Perdiendo el tiempo
Perdiendo el tiempo

Instalación bidimensional (hojas secas cosidas con hilo de algodón) 1,3 x 3,7 metros 2020

press to zoom
Perdiendo el tiempo
Perdiendo el tiempo

Instalación bidimensional (hojas secas cosidas con hilo de algodón) 1,3 x 3,7 metros 2020

press to zoom
1/4

Debord en su libro La sociedad del espectáculo retrata varios aspectos de la sociedad contemporánea, entre estos la relación de la industria con el consumo. El autor señala que el uso del tiempo es transformado por la industria y que todo el tiempo consumible de la sociedad moderna viene a ser tratado en materia prima de nuevos productos diversificados. 

 

Esta manipulación del tiempo en función del comercio genera la aceleración constante en la que la sociedad contemporánea se ha acostumbrado a vivir, el tiempo de consumo es muy corto en relación al tiempo de elaboración; por esto la duración de la producción debe reducirse para suplir las necesidades del sistema. Un ejemplo concreto de esta aceleración es la industria textil y de confección en la que el consumo es mediado por tendencias cambiantes que requieren de una manufactura veloz. 

              

La sociedad actual está tan envuelta en esta aceleración constante que estos procesos parecen ser desapercibidos. Es por esto que las acciones pausadas o aquellas que vayan en contra de este ritmo acelerado adquieren un significado casi utópico al funcionar en oposición a dicha rapidez. 

 

Reaccionando a este sistema acelerado quise realizar una acción contraria, que si bien cumple con un fin determinado es  lenta y pausada y únicamente por estas cualidades pareciera ser una acción sin sentido. Sin embargo su fin  se encuentra precisamente en el tiempo extendido de elaboración. Es por esto que planteo esta acción como una forma de resistencia, un movimiento que no responde a la velocidad de su entorno. 


La resistencia de Perdiendo el tiempo es crearse a partir de una acción lenta y paulatina. Recogí hojas de árboles que se encontraban muertas en el piso, a su vez, fui cosiendo a mano una hoja con otra tratando de formar un todo que al estar unido pueda hacer referencia a lo ausente. Durante la tarea de coser cada hoja  tuve que ser muy consciente de cada instante, ya que esta labor requiere de gran atención, por su condición de naturaleza muerta las hojas secas se vuelven aún más frágiles y se fracturan con facilidad. Todo esto demanda un movimiento paulatino y cuidadoso, en el que la atención debe estar completamente volcada en la acción. El significado real de esta obra no se encuentra en sus detalles visibles; sus miles de puntadas, todas las hojas recolectadas, sus colores y sus diferentes texturas. El significado está en lo invisible; en el tiempo de elaboración de esta instalación, meses dedicados a una labor lenta en medio de un entorno veloz. Perdiendo el tiempo.